lunes, 16 de septiembre de 2013

13/09/2013 – 254º DIA– CUIABÁ– EL PANTANAL – CUIABÁ – 530 KMS.

A primera hora de la mañana iniciamos la visita a la ciudad concurriendo al Mercado de Pescados, un lugar que resultó carente de todo interés debido a que las instalaciones han sido modernizadas y no ha quedado ningún vestigio del ajetreo que tienen estos lugares cuando son los mismos pescadores quienes comercializan el fruto de su trabajo, ahora las instalaciones se asemejan más a un mercado modelo. Desde allí nos dirigimos a la avenida que bordea el importante Río Cuiabá que atraviesa la ciudad para, nuevamente quedar decepcionados, debido a que el río discurre entre arbustos y depósitos de basuras, a cierta distancia de la avenida sin que siquiera se lo pueda observar. A esta altura de la mañana ya dudábamos de los encantos de la ciudad, y  luego de consultar la guía de viaje, llegamos a la conclusión de que no ofrecía atractivo alguno para los visitantes, por lo que luego de visitar el único punto de relativo interés que es el monolito que marca el centro geodésico (geográfico) de América del Sur, decimos dar por finalizada la visita y  poner proa hacia El Pantanal. Sobre Cuiabá debemos comentar que ha sido designada como subsede del Campeonato Mundial de Futbol que se llevará a cabo el próximo año, en consecuencia esta ejecutando un conjunto de obras públicas de manera un tanto caótica que originan múltiples  cortes de calzadas  que complican sobremanera el movimiento vehicular, sobretodo por la ausencia y/o deficiencia de la señalización, por lo que, abandonar la ciudad, para nosotros, fue lo más parecido a encontrar la salida de un complicado laberinto. Cuando por fin encontramos la ruta nos dirigimos a Poconé, un pueblo ubicado a noventa kilómetros, donde comienza la carretera denominada “Transpantaneira” que tiene una extensión de ciento cuarenta y cinco kilómetros y que se interna en el famoso Pantanal para  finalizar en Puerto Jofré a orillas del mismo Río Cuiabá.
Respecto de El Pantanal es importante destacar que se trata de un extenso territorio que Brasil comparte con Bolivia y Paraguay. Tiene una superficie de 230.000 kms. cuadrados, de los cuales sólo 130.000 kms pertenecen a Brasil. Para tener una idea comparativa de lo que significan estas cifras, se puede tener presente que la Provincia de Córdoba tiene una superficie de 165.000 kms. cuadrados, o sea que sólo la porción que corresponde a brasil representa el equivalente al 80 % de la superficie de la Provincia de Córdoba. El Pantanal, hace millones de años, fue un mar, luego devino en un gran lago que se secó, y hoy es una inmensa llanura aluvional rodeada de cadenas montañosas que evacuan hacia ella el agua de las abundantes lluvias que caen en el periodo que va de Octubre a Marzo, por lo que en dicho periodo gran parte de este territorio permanece inundado. En esta inmensa llanura se encuentra, selvas, bosques, praderas, tierras áridas, etc. o sea todo tipo de suelo y vegetación. Debido a que prácticamente no existen caminos que la crucen, el territorio permanece virgen en gran parte, habitando en ella mucha y variada fauna y flora. Hoy en día es la meca del turismo ecológico por que aquí se pueden encontrar en su hábitat natural a muchas especies valiosas. Para ello si no se dispone de tiempo y dinero para hacer una excursión al interior del pantano y recorrer embarcado los ríos, y arroyos que lo cruzan, con sólo transitar por la Transpantaneira, que es lo que nosotros hicimos, se pueden  observar especies tales como las que tuvimos la suerte de avistar, entre ellas: gran variedad de aves, algunas que pudimos identificar como garzas, tucanes, pájaros carpinteros, ñandúes, halcones, además de muchas otras que desconocemos. También pudimos ver yacarés de todo tipo y tamaño, antas, monos, osos hormigueros y capivaras. En síntesis: visitar El Pantanal es como ingresar en un gigantesco zoológico y ver a lo animales en su hábitat natural. La nota del día la obtuvimos cuando, al regresar ya caída la noche, al salir de una depresión encontramos sobre la ruta una colonia de yacarés con más de veinte ejemplares de distintos tamaños, algunos realmente imponentes, que estaban allí posiblemente, por que la tierra mantiene el calor del día y estos animales aprecian los lugares cálidos. Siempre hemos creído que los grandes milagros realmente ocurren, bien, hoy hemos podido confirmar que los pequeños también. Esto lo podemos afirmar debido a un hecho menor que nos tuvo como protagonistas. En algún momento del viaje, debido probablemente al mal estado de camino, observamos que una de las luces bajas de la camioneta se había quemado, el tema hubiera carecido de importancia si no fuera por que era de noche y todavía teníamos que viajar unos ciento cincuenta kilómetros. Por ese motivo nos detuvimos en una estación de servicios para intentar cambiar la lámpara utilizando una de repuesto que teníamos. Al ingresar a la estación de servicio caí en la cuenta que tal vez no fuera fácil hacer este cambio por que, en  estos vehículos modernos, nada es sencillo, y pensé en encontrar alguna persona idónea que lo hiciera. Como para no creer: en ese mismo momento observo en un lugar apartado, debajo de un farol a una persona trabajando sobre el motor de un auto, a él me dirijo y le pido colaboración, a lo que accedió de inmediato ya que era mecánico itinerante, y habitualmente atendía su clientes en este lugar. Encuentro la lámpara de repuesto sólo para advertir que no era la que usa este vehículo. El mecánico, que luego supimos se llama Cremente, tomó su auto y se dirigió a Poconé, el minúsculo pueblo de no más de veinte manzanas para tratar de conseguir la adecuada, algo que nos parecía de imposible ocurrencia, pero no fue así y a los pocos minutos apareció Cremente con el repuesto y con él la solución al problema lo que nos permitió seguir viaje de acuerdo con lo previsto. Para nosotros constituyó un pequeño milagro el hecho de  que, un día viernes trece, por la noche, nos detuviéramos en una estación de servicio al azar, en un pueblo mínimo,  encontrar un mecánico trabajando en una playa de estacionamiento, y además conseguir un repuesto que no es común, es, sin lugar a dudas, un hecho excepcional. Regresamos sin novedades a Cuiabá y para evitar repetir la mala experiencia que tuvimos a la mañana para salir de la ciudad,  nos alojamos en un hotel en la ruta.
 
 Cuiabá - Centro Geodésico de América del Sur
 
 Camino al Pantanal - Pájaros Coloridos a la Entrada de Nuestra Sra. do Livramento
 
 Acceso a Poconé
 
 Inicio de la Transpantaneira
 
El Pantanal - Antas o Tapires
 
El Pantanal - Antas o Tapires
 
 El Pantanal - Yacarés de Todo Tipo y Tamaños
 
 El Pantanal - Yacarés de Todo Tipo y Tamaños
 
 El Pantanal - Yacarés de Todo Tipo y Tamaños
 
 El Pantanal - Yacarés de Todo Tipo y Tamaños
 
 El Pantanal - Imagen de San Francisco Patrono de la Ecología
 
 El Pantanal - Ñandúes
 
 El Pantanal - Ñandúes
 
El Pantanal - Garzas
 
 El Pantanal - Gigantesco Hormiguero
 
 El Pantanal - Ave No Identificada
 
 El Pantanal - Yacarés de Todo Tipo y Tamaños
 
El Pantanal - Garzas
 
 El Pantanal - Garzas
 
 El Pantanal - Ave No identificada
 
 El Pantanal - Puerto Jofré
 
 El Pantanal - Frutos del Azaí
 
  El Pantanal - Capivaras
 
  El Pantanal - Capivaras
 
 El Pantanal - Oso Hormiguero
 
  El Pantanal - Oso Hormiguero
 
   El Pantanal - Oso Hormiguero
 
 El Pantanal - Atardecer
 
 El Pantanal - Yacarés de Todo Tipo y Tamaños en la Noche
 
 El Pantanal - Yacarés de Todo Tipo y Tamaños en la Noche

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